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Me dijiste que estás cansado (Malak Mustafá, Siria)

Me dijiste que estás cansado y te contesté en silencio respira con mis pulmones y toma el corazón te proteges con él Y el brazo duerme sobre él las horas de la noche y lo que queda del día y deja al ojo, mi ojo pernoctar por ti no por olvido ni por aburrimiento y adéntrate en el cuerpo y penetra en él en sus interiores percibes su aroma y te enamoras y con la mañana te despiertas al ritmo de los besos.

Abdellatif Laâbi - Poeta marroquí, recitando en francés

Bengt Berg, Suecia

No hay abundancia de poemas El poema puede llegar a hurtadillas como un gato de negro hocico o de repente como una gota de agua desde un cielo azul claro o aullandooooo como carro de piropero por la calle de la carrillera o con cuidado como un pollito enclenque que sale de la cáscara del huevo adormecido deslumbrado por la fuerte luz. Y realmente sucede que alguien en ropa de camuflaje se te acerca en la calle y te dice: "buenos días ¿le provoca un poema hoy?" "Tenemos de esos que son más grandes que el mundo y más pequeños que un corazón de hormiga" tú sí, precisamente tu, ó tú. o tu o tu" que vives en una casita afuera en la noche, ¡tu mismo puedes hacer un poema! Primero haces una mesa con tablas sanas que huelan a bosque, y una silla donde sentarse mientras escribes tu poema. De la oveja recibes suave lana gris para tejer calcetines porque cuando uno escribe poemas ¡no debe tener frío en los pies! Lápiz, papel , sólo falta empezar ¡sólo tu puedes escribir ...

Takashi Arima, Japonés

Las palomas de hiroshima Cucurrucucu, cucurrucucu cuánta ausencia, cuánta, cuánta, cuánta... las palomas, una a una, han echado a volar desde la plaza al final de la mañana. Y giran ahora lentamente sobre el río Motoyasu. Fuente centellante, un poco más aún brota más alto hacia este cielo de pleno verano Brisa que languideces en medio del bochorno, sé más clemente, sopla más fuerte desde la orilla, que se sienta tu caricia. Me he detenido ante el sauce llorón que roza el monumento de Miekichi Suzuki cerca del puente Aioi. Más inclinadas aún que la ruina decadente de la cúpula gimen las sombras breves de una multitud de muertos. Cucurrucucu, cucurrucucu, ¿será tal vez una alucinación? desde más allá de la calima caliente se aproximan viejos tranvías de pasajeros inmóviles, que tienen por nombres barrios de kioto “Gion” “Nishijin” “kingakuji” palomas que pasais por lo alto para alcanzar la orilla del motokawa quisiera que vuestro griterío resonara bajo la bóveda intensamente azul del ci...

En latín

de catullus GAIUS VALERIUS - CATULLUS / Carmina. Catulli VIII - Latín

Deja, pobre catulo, de hacer locuras y da por perdido lo que ves perdido brillaron para ti radiantes soles cuando ibas y venías por donde te llevaba una niña a la que amabas como nunca será amada ninguna Muchos eran los juegos que le proponías, que tu deseabas y ella no rehusaba. Brillaron en verdad para ti radiantes soles. Ahora ella ya no quiere. No quieras tu tampoco. Ni perseguir lo que huye, ni vivir entre tormentos, sino, con obstinación, aguanta, no cedas. Adiós niña , ya Catulo no va a ceder ni va a solicitarte si tu no quieres, pero a ti va a dolerte su indiferencia. ¡Ay de ti miserable! ¡qué vida te espera! ¿Quién irá a verte? ¿quién te verá bella? ¿A quién querrás? ¿a quién dirán que perteneces? ¿A quién besarás y qué labios vas a morder ahora? Pero tu Catulo, aguanta y no cedas.

Ko Un, Sur Corea

Lechuza Lechuza al mediodía con ojos estrábicos nada puede ver Espera, tu noche seguro vendrá Amigo Oye, con la arcilla que escarbaste modelo un buda despues de la lluvia este buda ha vuelto a la tierra No tienen gracias los cielos claros despues de la lluvia Borracho Nunca fui una entidad individual ¡setenta billones de celulas! soy una colección viviente que avanza bamboleandose en zig zag ¡setenta billones! ¡todas ebrias!