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El pensamiento (Abdullah Bashrahil, Arabia Saudita)

Pensamiento Mide el tamaño de la cabeza de un hombre fija la mirada en cómo un pensamiento germina, puede crear un tiempo y una majestad mayor que el tiempo, ¿Cómo puede el pensamiento ser una lengua? ¿cómo puede ser una lanza? ¿Cuándo libera los pájaros de la captura, y libera las manos del viento del carcelero?  

Gao Hongbo, República Popular China

Mis sueños coloridos Tengo sueños coloridos algunos circulares, algunos largos y otros duros. Ellos yacen en la caja de lápices, charlando. Danzarán sobre el blanco papel, cuando se abra la caja. Por donde paso el césped se vuelve verde, las flores se vuelven rojas, ¡El cielo se vuelve azul y limpio! En el bosque verde y tupido, los cedros se dan las manos. Pidele a los pájaros que dejen sus canciones sobre la chimenea donde cuelga un sol grande y rojo como una manzana. Mi colorido lápiz es el espiritu del bosque. Mi tierra de sueños colorida tiene la fragancia de la fruta, el viento de estación y las advertencias de la uva que flotan en la corriente.

Jüri Talvet, Estonia

Creer en los signos que tú quieras (Jüri Talvet, Estonia) Puedes creer en los signos que tu quieras que más da que tus antepasados hablaran otra lengua una lengua que ya nadie conoce con palabras apenas se formaba un escudo capaz de dar amparo en tiempos de paz porque en tiempos de guerra en tiempos del amor hablabas una lengua más antigua más oscura que el tinte de tu pelo más profunda que aquellos sonidos balbuceantes de tus antepasados una lengua más viva que la sangre de tus labios encendidos una lengua capaz de desafiar renglones de palabras que traspasaba, audaz, a mi lengua un sabor más verde que la hierba, más marino que el mar.

Kama Kamanda, CONGO residente en BELGICA

ANCESTROS (AL PUEBLO BANTÚ) una oración secreta ocupa mi pensamiento no obstante la angustia sacude mi sangre y traza en el sueño el presagio de los dioses. ¿dónde están mis ancestros los faraones? ¡Oh pueblo bantú inmensa es la memoria! donde las palabras han perdido el cuerpo de tus mitos. La arena del desierto sobre tu pasado borra los pasos. El poeta va y viene en tus leyendas cuando el enigma se agota de tu errancia. ¡El viento ha hecho resonar poderosamente nuestras pirámides! Los maestros ocultos arrancan al silencio el soplo de la palabra escondida bajo las arenas del desierto. Oh estrellas relumbrantes en las edades de las civilizaciones. Nuestros sueños vienen de las ruinas nuestras voces de vientres sin fondo y nuestros recuerdos de huecas órbitas. ¡Oh canto surgido del fondo de las tinieblas! ¡Oh grito de desarraigados en la nada irreversible! prueba de diques bajo la tempestad la sangre de nuestros muertos cubre las estelas que tiemblan como montañas.

Abdulah Sidran - Bosnia-Herzegovina

pesadilla -¿qué haces, hijo mío? -madre, sueño -sueño, madre, que canto y que me preguntas en sueños ¿qué haces hijo mío? -¿y qué dice la canción de tu sueño, hijo mío? -Madre: dice que yo tenía una casa. Ahora no la tengo, eso dice madre. Madre: dice que tenía una voz, una lengua ahora ya no tengo ni voz ni lengua. De esta voz que no tengo, en esta lengua que no tengo, canto, madre, una canción sobre la casa que no tengo más.

El río sabe, del poeta hindú Sunil Gangopadhyay

A la orilla del río solitario permanece una camisa azúl de algún infeliz no hay nadie, ni la clara luz del día es un día vacío lleno de sombra ¿dónde se ha ido ese hombre? ¿entró en el agua de repente buscando un infierno que cubra su corazón? ¿O acaso está acostadon en el adornado silencio del bosque? Sobre su cuerpo se han marchitado algunas hojas. Los infelices nunca dejan la huella de los pasos andados Pero al borde del río está lleno de hilos azules del tamaño real de alguna vida Como si la esencia de unos cuántos alientos. La vanidad de un reino perdido una carta desazonada fueran mías, pues fui yo quién algún día aquí se ahogó en silencio: el río sabe

Bruselas, Jardín Botánico (Miriam Van hee, Bélgica)

cuando intentas formar parte de algo y te cansa eso alguien pregunta a sus comensales qué es trascendente y tu miras todo lo que queda en los platos, de pronto afuera hay un temblor en el follaje va a llover, piensas, y que no tienes miedo te dices a ti misma, de noche en el extranjero, luego alguien te pregunta sobre lo efímero si escribes contra eso y si no, es entonces tu terapia te imaginas árboles de goma en el trópico, palomas arrullando en árboles de goma