Hombres Chiquitos - Kwang-Kyu Kim, Corea del Sur




Se achican

siempre más chicos

antes de terminar de crecer

se fueron achicando.

Ya antes del primer amor,

pensaban en todas esas guerras

y empezaron a achicarse.

Cuanto más adultos

tanto más se achicaban,

Cuando interrumpen el bostezo

se achican,

Cuando se atormentan por una pesadilla

atroz se achican.

con cada golpe a la puerta se achican,

Si hasta titubean delante del semáforo en verde

y se achican,

Quejándose de que no envejecen a tiempo

se achican,

hundiendo la cabeza en el diario

el mundo les parece demasiado pacífico

y se achican.

Llevan corbatas y aparecen en fila,

achicándose.

Pensando en el negocio y el dinero se achican.

Obedeciendo ordenes inaudibles se achican,

repitiendo palabras idénticas a uniformes se achican.

Luchando contra enemigos invisibles se achican,

aplaudiendo afanosos en numerosos encuentros se achican,

cenando con los poderosos y escarbándose los dientes se achican,

engordando y jugando al golf se achican,

acudiendo a tertulias a tomar whisky se achican,

abrazando sus mujeres algo grandotas se achican.



Se achicaron.

sí, al final son chiquitísimos,

Son más chiquitos que los gorriones fugaces

que vuelan del patio a la gotera.

Ahora saben fumar llevando una máscara

se ríen a carcajadas donde no hay de qué reírse,

pueden entristecer por cosas que no son tristes,

saben ocultar la alegría en su interior.

Pueden dosificar según el caso su enojo,

pueden esconder sus sentimientos y echar el mal de ojo,

saben cómo no cuestionarse preguntas nunca hechas.

Son conscientes de su suerte al pasar frente a la cárcel.

Cuando llueve cada uno lleva su paraguas en el callejón angosto

En vez de bailar a campo abierto, cantan de falsete en los bares,

y cuando aman avaran con cada caricia que no rinde.

De veras,

se achicaron,

chiquitos,

bastante chiquitos.

Sólo quedó su nombre, su edad y su profesión.

Son tan chiquitos que se volvieron invisibles

Más chiquitos, imposible.

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